Search About Newsletters Donate

El ICE Ha Arrestado al Doble de Niños Este Año Comparado Con el 2025

En total, más de 8.500 menores han sido detenidos por el ICE durante el segundo mandato de Trump.

Agentes federales patrullaban los pasillos frente al tribunal de inmigración de Nueva York en agosto de 2025. El ICE detuvo tres veces más niños en Nueva York durante los primeros siete meses de 2026 que en todo el año anterior.

La imagen de agentes de inmigración arrestando en Minneapolis en enero a Liam Ramos, de 5 años, con un gorro de conejo azul y una mochila de Spider-Man, causó indignación en todo el país. Desde la profesora e influencer Ms. Rachel hasta Madonna, numerosas celebridades pidieron el cierre del Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, el campamento para inmigrantes en Texas donde estuvieron recluidos Ramos y muchos otros niños como él. Abogados presentaron denuncias por comida contaminada y atención médica deficiente, y cientos de activistas protestaron frente al campamento de detención. En cuestión de meses, el gobierno comenzó a enviar menos niños a Dilley.

Pero los arrestos de niños inmigrantes no cesaron. Por el contrario, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) arrestó a más del doble de niños este año hasta julio que en el mismo período del 2025. En este segundo mandato del presidente Donald Trump, el ICE ha arrestado a más de 8.500 menores. Muchos de ellos han sido retenidos en lugares donde ni sus abogados ni sus familiares lograban encontrarlos, como hoteles y salas de detención en edificios de oficinas.

Este artículo ha sido publicado en colaboración con El País.

Abogados de inmigración afirman que, a su juicio, el Gobierno está arrestando a niños porque quiere expulsar a la mayor cantidad posible de inmigrantes, sin importar su edad ni su vulnerabilidad.

Elora Mukherjee, abogada y profesora de la Facultad de Derecho de Columbia, ha representado en el último año a más de 100 niños y padres bajo detención del ICE, y dijo que muchos de sus clientes fueron arrestados mientras cumplían con las instrucciones de los tribunales de inmigración. “Como nación, no deberíamos ser crueles con los niños. Esta es la época del año en la que los niños deberían estar de regreso en la escuela, en sus salones de clase”, afirmó Mukherjee en inglés.

The Marshall Project analizó datos sobre arrestos y detenciones del ICE obtenidos por el Deportation Data Project, una colaboración de investigación entre la Universidad de California en Berkeley y UCLA. La mayoría de las infracciones migratorias son de carácter civil, no penal, y la gran mayoría de los niños que figuran en los datos de arrestos del ICE no tienen condenas penales ni cargos pendientes más allá de la infracción migratoria.

The Marshall Project lleva un registro de cuántos niños han sido arrastrados al sistema migratorio estadounidense durante el segundo mandato de Trump. Visite el panel de datos, ofrecido en inglés, para consultar las cifras más recientes.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) no respondió a preguntas específicas sobre los datos. En un comunicado escrito, la agencia afirmó que los datos del Deportation Data Project, que el ICE proporcionó en respuesta a solicitudes de información, eran inexactos. El departamento no ofreció pruebas que respaldaran esa afirmación ni proporcionó cifras alternativas.

Abogados de familias inmigrantes señalan que muchos de los niños arrestados llevan años en el país y son separados de manera traumática de sus amigos, su familia y su hogar.

Un joven de 16 años identificado como J.A.I. relató en una declaración ante un tribunal que llevaba ocho años viviendo en Texas con su familia. Una mañana de este año, hacia las 5 a.m., oyó gritos y golpes en la puerta de su casa. De pronto, según contó, los agentes irrumpieron y se dirigieron al cuarto de su hermano de 12 años.

“Le apuntaron con un arma a mi hermanito, lo lanzaron contra la pared, lo agarraron del pelo y le pusieron las esposas. A mí me hicieron lo mismo”, dijo.

El aumento de los arrestos de menores fue especialmente marcado en algunos estados. En Massachusetts y Florida, se arrestó a más del doble de niños en los primeros siete meses del año que en todo 2025. En Nueva York y Nueva Jersey, los arrestos se triplicaron.

Nuala O’Doherty-Naranjo, abogada y fundadora del Jackson Heights Immigration Center, en la ciudad de Nueva York, dijo que el aumento de los arrestos de familias ha generado un efecto inhibidor en las comunidades inmigrantes. Frente a su oficina, ve al ICE recorrer la calle de arriba abajo, y cuando visita escuelas secundarias, percibe un ambiente de miedo. Contó que antes les decía a las familias inmigrantes que eran bienvenidas en la ciudad de Nueva York y que debían inscribir a sus hijos en la escuela, asistir a clases de inglés y sumarse a grupos comunitarios. Pero cada vez con más frecuencia reconoce que está cambiando su mensaje por: “Me equivoqué. Escóndanse”.

Muchos de los niños arrestados por el ICE terminan en detención, por períodos que van desde menos de una hora hasta varios meses. El ICE ha mantenido detenidos a más de 8.750 menores desde que Trump regresó al poder, una cifra ligeramente superior a la de arrestos, porque los niños pueden llegar a la detención por distintas vías, como haber sido aprehendidos por la Patrulla Fronteriza.

Los niños detenidos por períodos prolongados suelen ser enviados al campamento para inmigrantes de Dilley. Y a lo largo del año, cientos de menores siguieron pasando allí largas temporadas.

Sin embargo, también hubo niños recluidos por períodos más breves en una amplia variedad de lugares, entre ellos hoteles y salas de detención, donde, según los abogados, sus clientes a menudo carecían de acceso a alimentos adecuados y de privacidad. Becky Wolozin, abogada del National Center for Youth Law, describió esos lugares como “cajas negras” donde las familias prácticamente desaparecen, con poco o ningún contacto con abogados y otros familiares.

Los datos del ICE obtenidos por el Deportation Data Project no indican cuándo la agencia mantuvo a niños detenidos en hoteles. Pero los documentos presentados ante el tribunal en la demanda colectiva conocida como el acuerdo Flores registran 86 niños que permanecieron más de tres días en hoteles en febrero y marzo.

El DHS y el ICE no respondieron a las preguntas sobre los niños recluidos en hoteles. Sin embargo, en documentos judiciales, funcionarios del gobierno afirmaron que algunas estadías en hoteles eran necesarias por retrasos de vuelos o por dificultades para obtener documentos de viaje.

En febrero, una mujer de Long Island, Nueva York, acudió con sus dos hijos a una cita de control programada con el ICE, con la idea de ir a su restaurante favorito al terminar. En cambio, los agentes los detuvieron. La madre, quien pidió ser identificada solo por sus iniciales, M.S.P., por temor a represalias del gobierno, contó que a la familia la trasladaron lejos de Nueva York, donde había vivido durante nueve años, y la encerraron en un hotel en Texas.

Durante nueve días, relató, no se les permitió salir de la habitación, ni siquiera asomarse por las ventanas. M.S.P. dijo que había dos guardias en la habitación en todo momento, incluso sentados junto a la puerta del baño, lo que los incomodaba para usar el inodoro o dormir.

Uno de sus hijos pasó gran parte del tiempo llorando y preocupado por reprobar las clases que estaba perdiendo. Su otro hijo, de 12 años, se angustiaba por el gato que habían dejado en casa.

M.S.P. dijo en español que los guardias le informaron que eran contratistas privados contratados por el ICE. Afirmó que solo le permitieron hacer dos llamadas de tres minutos a su suegra en Nueva York, y que los guardias le advirtieron que, si le contaba a alguien dónde estaba, le quitarían a sus hijos. Su abogado escribió después en documentos judiciales que no logró encontrarlos en el localizador de detenidos del ICE y que desconocía su paradero, por lo que no pudo darles asesoría legal.

En abril, la jueza federal que supervisa el acuerdo Flores reiteró la orden de que el ICE deje de mantener niños en hoteles, con “una excepción limitada para estadías breves, de una o dos noches, durante traslados o antes de vuelos”. El tribunal también designó a un monitor independiente que, entre otras funciones, puede inspeccionar los hoteles donde se retiene a menores.

Los niños recluidos en hoteles suelen estar detenidos junto con familiares, pero el ICE también ha separado a algunos de sus parientes y los ha mantenido solos en hoteles este año, dijo Michelle Brané, exfuncionaria del Departamento de Seguridad Nacional durante el Gobierno del presidente Joe Biden y actual directora ejecutiva de Together and Free, una organización que defiende a las familias afectadas por las acciones migratorias.

Brané describió el caso de un niño de 11 años que pasó cinco días en una habitación de hotel mientras su padre era enviado a un campamento para inmigrantes adultos. Más tarde, el niño fue trasladado a la custodia de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, mientras su padre tramitaba una solicitud de asilo desde la detención. En otro caso, un bebé y otros dos niños pequeños permanecieron en un hotel, sin su madre, durante unos 10 días, sin que nadie de su familia pudiera localizarlos. La familia se enteró después de que los niños habían estado en una habitación de hotel, antes de que los reunieran y los pusieran en un vuelo a Venezuela.

Brané dijo que el gobierno sostiene que está expulsando a “lo peor de lo peor” para aumentar la seguridad pública. Pero, en realidad, muchas de las personas arrestadas son niños vulnerables que tienen caminos viables para permanecer legalmente en Estados Unidos.

“La única razón por la que esto beneficiaría al gobierno”, afirmó Brané, “es para sembrar miedo, caos y crueldad, y asustar a la gente para elevar sus cifras de personas expulsadas”.

Tags: →Inmigrantes Indocumentados →Detención →Deportación →Niños y Jóvenes →Inmigración